1 año de #movimientoWabiSabi

  1. ¡Un año ya!

El año pasado antes de terminar enero se cruzó en mi vida el término WabiSabi (gracias a @edermac que me lo descubrió). Encontré fascinante el concepto de belleza efímera, imperfecta e incompleta al que se refiere (cuento más aquí) , la simpleza rústica y la placidez del tiempo, la elegancia subestimada -esa que pasa desapercibida si no la miras bien-.

  • Desde entonces muchos se han juntado a mí compartiendo fotos con esta forma de mirar en Instagram bajo el hashtag #movimientoWabiSabi, y entre todos formamos una galería de ¡casi 1000 fotos ya! (más…)

Pequeña tristeza

Siempre he rehuido a la tristeza. No sé si por mi naturaleza optimista, me cuesta entenderla y mucho más verme reconocida en ella. Llevo toda la vida echándola a un lado y evitando mirarla, escondiéndola debajo de la alfombra -con las pelusas- y siguiendo adelante con mi vida happy…

A mi madurez, me sorprendo aprendiendo a reconocerla. No es una tristeza grande, ni profunda, quizá la palabra ni siquiera sea tristeza… pero es ese sentimiento… sabes cuál, ¿verdad? …lee más…

La petite danseuse de quatorze ans

Hoy soy una bailarina

(y quiero estar en París)

(dormir 10 horas)

(despertarme con las marcas de las sábanas en la piel)

(desayunar cruasans de mantequilla)

(ir en bici por Champs-Elysées)

(comer en mesas diminutas a pie de calle)

(subir a la Torre Eiffel)

(tomar café au lait al atardecer)

(pasear a orillas del Sena)

(“hacer el amor en nuestro nido”)

(y ser feliz a la francesa)

Años sudor y lágrimas

Años sudor y lágrimas (me está costando)
reconocerme vulnerable.

Abrir la coraza,
mostrar las heridas,
enseñar el dolor.

Después de toda la vida
haciendo(me)
creer que soy
de hierro,
dar este paso no es fácil.

Y cuando dejo a la vista
el corazón
y alguien lo hiere,
se cierran a cal y canto
las puertas y ventanas
(otra vez).

Aún me queda aprender
que
aunque duela
tengo que dejar brillar
mi corazón.
A la luz del sol.