A MI YO del PASADO


reflexionesDa vértigo publicar algo tan intimista… pero en parte la razón de ser de este espacio es compartir lo que me pasa por la cabeza, lo que aprendo del mundo y de la vida… éste es su sitio.

Hace tiempo leí el libro El Mundo Amarillo, de Albert Espinosa –lo recomiendo de verdad -, son lecciones de vida aprendidas durante una enfermedad. Una de ellas decía algo así como que no te arrepientas de tus decisiones pasadas; ¿quién eres tú para decirle a tu yo de entonces que se equivocó? Desde el hoy es fácil decirlo, pero en aquel momento, con lo que sabía… ¿cómo decirle que no fue una buena decisión?

Esto me dejó pensando durante una temporada, y a veces me viene de nuevo a la cabeza.
Algunos números de mi vida: 38 años, 2 hijos y 1 divorcio. La verdad, mi admiración al que sienta de veras y le salga natural que un divorcio no es un fracaso.

La definición de la RAE de fracaso deja poco lugar a interpretación… “Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio” / “Suceso lastimoso, inopinado y funesto” / “Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento”

Al final, la separación o divorcio es el resultado adverso de una historia, un plan; un proyecto en el que yo me embarqué para toda la vida. Que ya… que puede salir mal… que nadie puede poner la mano en el fuego… pero al final, cuando te casas –juntas, convives- con alguien, es porque quieres que sea para siempre. Y cuando tienes hijos ¡muchísimo más!
Pues bien, no fue mi caso. No puedo decir que haya tenido una vida desgraciada, no, pero las cosas no salieron como esperaba y el final de mi historia fue eso, un final.

Durante una buena temporada, para mí era inevitable sentir el fracaso de mi relación. Y entonces, como me costaba tanto admitir ese fracaso, iba un paso más atrás y pensaba en el error de mi decisión anterior… el error eligiendo pareja (que levante la mano el que realmente elige … ), y plantearme: si yo hubiera visto esto… si hubiera sabido aquello… si no hubiera pasado por eso… no hubiera tomado la decisión de esta pareja.

¡¡¡Tremendo error!!! La Yolanda de hace unos años estaba enamorada; con lo que sabía de ella, de él y de la vida, decidió empezar una aventura juntos y ampliarla con unos hijos.
¿Quién soy yo ahora, más de 15 años después, para decirle a aquella muchacha que se equivocó? ¿Que eligió mal? Entonces tomó la decisión que debía, apostó por el amor y la familia, y qué se le va a hacer si al final no ha resultado como esperaba.

Es una gran tentación pensar hoy, en mis 38, desde mi nueva vida y frente a mi Hombre hoy: “si nos hubiéramos encontrado antes…”, “si no hubiera tenido esa experiencia anterior…”. Pero la realidad es que si no hubiera vivido lo que he vivido, si no hubiera tenido esa pareja, si no me hubiera separado incluso, no sería quién soy hoy, y entonces quién sabe si hoy amaría de esta manera o cómo sería mi vida. Por no hablar de mis hijos… pero eso merecería un post aparte.

Debo reconocer que esto que soy capaz de escribir y racionalizar, muchas veces no es fácil sentirlo realmente… no sé por qué ese querer llegar como una hoja en blanco al “amor de mi vida”, la realidad es que si no tengo experiencia tengo más posibilidades de cometer errores de novata… errores que espero no volver a cometer –no muchos, al menos- porque ya he aprendido de ellos.

Y la verdad… hoy me gusto como soy. Soy fruto de mis experiencias y mis aprendizajes, y me gusto así. Me gusta mi vida actual. Con mis vivencias positivas y negativas, pasadas y presentes, y con lo que tenga que venir. Con cosas que mejorar, por supuesto, pero con mucho vivido y aceptado ya.

Y tú, ¿cómo lo ves? ¿Sientes la tentación a veces de decirle a tu yo pasado que se equivocó? ¿Cómo evitas esa tentación?

PD: cuando me desvíe del pensamiento positivo, por favor que alguien me remita a este escrito para que recuerde mis buenos propósitos.

PD2: después de terminar de escribir esto, buscando el link de Albert Espinosa, me he encontrado con su propio blog y su último post… y ¿sabes qué cita recomienda para auto-susurrarse? 

“Si te hizo feliz, no cuenta como error”, Bob Marley

Esto me ha tocado. Grande Albert, muchas gracias –de nuevo- por la inspiración.