#latidodeletras

Escritos cortos, pensamientos, poemas…

Destartalada como el alma mía…

La ventanaEs una tarde cenicienta y mustia,

Destartalada como el alma mía …

                               Antonio Machado

 

Cada día a esa hora, mira por la ventana. Le gustan estos días, a juego con su interior. Fuera llueve. El cielo gris. Las nubes cargadas. Como por dentro.

Las doce. El restaurante se ve desde su ventana. A esa hora ella sale. Es como si saliera el sol. Un minuto de sol en 24 horas nubladas. …lee más…

El fin del verano

elfindelveranofoto de @juancarlos_foto

El verano ha acabado. Hace semanas que se han ido las multitudes de turistas de vacaciones, pero durante estos días siguen llegando visitantes a destiempo, con otro ritmo. Parejas que vienen huyendo de las aglomeraciones y del ruido, que sacrifican el calor por la calma. Alguna familia con niños –pocas- , a las que no les importa que se pierdan los primeros días de clase a cambio de disfrutar sin prisas.
Gente mayor. Hombres y mujeres que viajan solos. Los afortunados que pueden escaparse una vez comenzado el curso (escolar o laboral), o los que ya no se miden por ese calendario.

Entonces es cuando más disfruta las tardes en el café. …lee más…

En pie

en-pie

A veces se enfada.

Se enfada con todo y con el mundo. Porque no lo entiende. Porque se sorprende cuando espera algo, está convencida de que funciona así, y resulta que no. No es que se crea en posesión de la verdad… es más bien que confía y espera la bondad. Cuando la bondad no llega, cuando a cambio obtiene una bofetada, se enfada.

Y además es un enfado pueril… es sólo pataleo, piensa fatal, le salen sapos y culebras por la boca y al rato se le pasa. Si no lo cuenta se le envenena dentro. Pero sabe si lo cuenta contagia a quien escucha. Debería callarse…

Ella es así. Lo que tiene dentro le presiona si no sale. Con los años se está acostumbrando… pero se le hace cuesta arriba.

 

(por eso también escribe, como un antídoto contra la presión)

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Equilibrio

amapolas

A veces el equilibrio es un juego de suma cero muy precario.

A veces estás sobre tus dos pies, bien plantados, estables, con todo el peso sobre ellos. Pueden venir vientos, empujones y tormentas, que tu equilibrio permanece. Nunca sin esfuerzo, pero con éxito.

Pero otras veces… ay, otras veces… el equilibrio es por los pelos. Tienes la punta de los pies apenas tocando tierra. Con una postura anormal para no caer, el peso descompensado. Y vienen vientos, un pequeño empujón, o la amenaza de una tormenta, apenas la amenaza… y te hace tambalear. El esfuerzo es descomunal, te doblas, te retuerces para conseguir no caer. Te duele todo el cuerpo de la tensión.
Te planteas si merece la pena, si no será mejor dejarte vencer, caer, ovillarte en el suelo y dejar que pasen los truenos antes de volver a ponerte en pie.

Equilibrio…