Humo

Escribí en un papel todos mis miedos y lo quemé. Lo vi prender, arder en llamas rojas y vivas. Deshacerse en humo.
Me quedé observando hasta que se apagaron las ascuas y no quedaba rastro del fuego. Hasta que quedaron cenizas grises y frías. Cenizas que se deshacen al tocarlas, convirtiéndose en polvo.
Sé que volverá -el miedo- pero no será más mi dueño.