Lo que hace grandes los lugares

defredsVigoHace unos días descubrí de casualidad el libro Casi sin querer de @defreds, que se vino conmigo a casa. Entre muchos pensamientos, uno dedicado a su ciudad, Vigo. Fue inevitable hacerle una foto a la página y mandársela a mi viguesa favorita. Le decía que me acordaba de ella.

Me respondió “Vigo es feo, pero no hay como ver ponerse el sol sobre las Cíes para darte cuenta que aunque caótico está rodeado de belleza”, y ante mi protesta diciendo que a mí me encanta Vigo por los sitios geniales a los que ella me ha llevado, su respuesta “lo que hace grandes los sitios, son las personas que saben ver los pequeños detalles y disfrutarlos”

¡Qué gran verdad, Mono! Lo que hace grande Vigo son los recuerdos que tengo en ella, tras años de ir contigo descubriendo lugares, como aquél restaurante en una casa antigua de piedra, en el Casco Vello, donde me descubriste el vino Godello (miPequeño aún no andaba, creo que tuviste que conducir tú el carrito de vuelta a casa del colocón que yo llevaba 🙂 ).

VigopuertoedificioMulderO aquél bar de viejo donde fuimos el año pasado a comer pescado fresco, cerca del puerto. Los paseos por la rúa do Arenal, la Praza de Compostela, las buganvillas de Montero Ríos (y la cúpula del edificio Mülder que me sorprendió este verano), callejuelas en las que encontrar mensajes escritos y conciertos (¿te acuerdas al que no fuimos este verano y escuchamos desde fuera?). Charlas con amigas de amigas con un café con hielo.

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Lo que hace grandes las ciudades no es sólo su arquitectura, sus parques y monumentos. Lo que las hace especiales son los recuerdos que se atesoran en ellas, las historias, los momentos compartidos. Lo que hace bonito un lugar es la gente que lo habita, o la gente con la que lo compartes. Los latidos.

Por eso mi #aldeagallega es bonita, y no porque sea más espectacular que las demás (¿cuántos cientos de pequeñas aldeas gallegas hay?), sino porque en cada rincón tengo recuerdos, emociones y trocitos de vida, compartida contigo y tu familia (que es mía también) durante toda mi infancia, juventud y vida adulta, y ahora como madre, enseñándosela a mis hijos.

Así, cualquier ciudad que a los demás no nos parezca especialmente bonita, a la gente de allí, y a la gente con recuerdos allí, le parece preciosa, emotiva, entrañable. O de todas formas… no hay más que saber mirar, buscar el lado bonito, el especial, el que va más allá de las guías de turismo, para encontrar la belleza.

Porque lo que hace grandes los sitios no es lo bonito de sus calles, sino los detalles llenos de vida y humanidad, esos que compartes… esos son los que los hacen grandes.

yotambiensoynietodelaAbuelaRuth