reflexiones

ULTREIA

sigue adelante, más alto, más allá

ULTREIA (sigue adelante, más alto,  más allá)

Tal vez el camino sea cansado

Habrá días grises, lluvias persistentes

Barro, frío y niebla

Habrá días también

en los que el sol queme,

y no encuentres reposo

Días de brisa y sosiego

Días solitarios

Días en los que descargar los miedos

en compañía

Tal vez el camino sea largo,

y tendrá risas y llanto

Pero sigue adelante

Nunca desistas

No temas ni desmayes

Vive cada paso

Siente cada latido

ULTREIA

 

(saludo entre los peregrinos del Camino de Santiago, que usan para darse ánimo y desearse buen camino)

Pequeña tristeza

Siempre he rehuido a la tristeza. No sé si por mi naturaleza optimista, me cuesta entenderla y mucho más verme reconocida en ella. Llevo toda la vida echándola a un lado y evitando mirarla, escondiéndola debajo de la alfombra -con las pelusas- y siguiendo adelante con mi vida happy…

A mi madurez, me sorprendo aprendiendo a reconocerla. No es una tristeza grande, ni profunda, quizá la palabra ni siquiera sea tristeza… pero es ese sentimiento… sabes cuál, ¿verdad? …lee más…

Años sudor y lágrimas

Años sudor y lágrimas (me está costando)
reconocerme vulnerable.

Abrir la coraza,
mostrar las heridas,
enseñar el dolor.

Después de toda la vida
haciendo(me)
creer que soy
de hierro,
dar este paso no es fácil.

Y cuando dejo a la vista
el corazón
y alguien lo hiere,
se cierran a cal y canto
las puertas y ventanas
(otra vez).

Aún me queda aprender
que
aunque duela
tengo que dejar brillar
mi corazón.
A la luz del sol.

Manifiesto

¡¡Y no te olvides de ser feliz!! .

(que a veces se me olvida, de verdad, que a veces se me pasan los días corriendo como una demente sin pararme a disfrutar, que a veces no encuentro gusto en lo que hago, y que no puede ser eso) .

Manifiesto

Quiero seguir disfrutando, riéndome de todo y de mí misma, jugando y siendo feliz.

Comprando globos. Disfrazándome y paseándome ruborizada y con una risita tonta por la calle.

Ilusionándome como una adolescente al recordar un beso.

Cantando canciones a voz en grito en el coche y con mi ukekele.

Llorando con pelis y libros. Con agujetas por peleas de cosquillas con mis hijos.

Quedarme sin aire en medio de un ataque de risa con amigas.

Reir mucho. Vivir mucho.